Geografía - El Bierzo, región natural

Textos elaborados  por José Ignacio González Ramos, Catedrático de Geografía e Historia  

El problema de los límites. Distintos tipos de región

Probablemente hayamos oído decir en alguna ocasión que el Bierzo es una región natural perfectamente delimitada o que es una comarca con unos límites precisos. Sin entrar de momento en las posibles diferencias entre comarca y región, lo que aquí denominamos de alguna forma "el problema de los límites" no es algo carente de sentido ni vacío de contenido. Veamos, a modo de ejemplo, dos textos muy breves de entre los muchos que se podrían utilizar:

"En el presente estudio, siempre se entiende como Bierzo el espacio geográfico que en la provincia de León coincide con la cuenca del río Sil. El Bierzo que aquí se contempla goza de la unidad que su red hidrográfica y sus condiciones ecológicas de transición le confieren desde el punto de vista geográfico (...). En resumen, el Bierzo que estudiamos goza de la diversidad y riqueza que le confiere el estar formado por el Bierzo histórico y dos espacios (Laciana y La Cabrera) que (...) constituyen en la actualidad una extensa unidad económica y administrativa, que la centralidad dominante de Ponferrada organiza cada día más, como su área de atracción e influencia, hecho que se extiende incluso a la vecina comarca de Valdeorras" (Alonso Santos, J. L. y Cabero Diéguez, V.- El Bierzo, despoblación rural y concentración urbana, p. 9)

"El espacio geográfico que se corresponde con la comarca denominada El Bierzo puede identificarse con excepciones, con la cuenca fluvial del Sil leonés; la primera excepción está en la cuenca alta del río, hasta Palacios del Sil, que no debe considerarse berciana; la segunda excepción está en la cuenca del río Cabrera, afluente del Sil, cuya comarca con la misma denominación que el río, tampoco debe considerarse berciana" (G. Cavero.- Peregrinos e indigentes en El Bierzo medieval (s.XI-XVI). Hospitales en El Camino de Santiago; p. 31).

La explicación se encuentra en que, aún partiendo de la utilización de un mismo término (El Bierzo), en el primer caso se incide más en aspectos claramente geográficos, mientras que en el segundo, aunque no se hace explícito, se tienen en cuenta, ante todo, factores históricos. Estas cuestiones nos ponen en relación con los distintos conceptos de región. Así podemos distinguir entre.

  • Región natural: se considera así aquel espacio geográfico que muestra una unidad en el relieve, en el suelo, la hidrografía, el clima, la vegetación ...etc. En el caso del Bierzo los dos factores físicos más determinantes son el relieve y la hidrografía; este último nos llevaría a hablar de la cuenca hidrográfica del Sil, superando con creces los límites comarcales tanto en su cuenca alta como en la baja.
  • Región polarizada: vendría determinada por los intercambios de tipo económico y demográfico que un espacio geográfico establece con un centro llamado polo. Sería en definitiva el área de influencia de una ciudad, y en nuestro caso, el área de influencia de Ponferrada.
  • Finalmente, lo que podríamos llamar, región histórica o región humana, en la que se da primacía a los elementos humanos o históricos sobre los de carácter físico (naturales).

Otro aspecto que puede ofrecer cierta complejidad, aunque en mi opinión reviste menor importancia, es la utilización de los términos REGION/COMARCA en el caso del Bierzo. Cuando los geógrafos franceses se plantean las posibles diferencias entre uno y otro concepto, llegan a la conclusión de que se trata ante todo de una cuestión de escala, es decir la diferencia fundamental estriba en la extensión del espacio geográfico a estudiar, estableciendo como límite los 3.000 km2, a partir de los cuales se utilizaría el término región, reservándose el término comarca para extensiones inferiores. En nuestro caso, el Bierzo tiene una extensión cercana a los 2.900 Km2 (representa aproximadamente un 18% del territorio provincial), lo que nos sitúa casi en el mismo límite y en ese sentido poco o nada se soluciona. Probablemente la consideración de la comarca como algo "inferior" o de menor rango que la región se haya debido a cuestiones ajenas a la geografía, ya que en España la comarca ha carecido de una entidad administrativa precisa y de una definición como territorio. No obstante, en nuestro caso no debemos olvidar que en la actual organización administrativo-territorial del estado español, y más concretamente en lo que atañe a la Comunidad Autónoma de Castilla y León, el Bierzo ha recibido desde un punto de vista administrativo el reconocimiento de COMARCA, con un órgano administrativo propio que es EL CONSEJO COMARCAL, que agrupa a 37 municipios que son los que constituyen el Bierzo, al menos desde el punto de vista administrativo. En ese espacio, como tendremos ocasión de ver, existen auténticas subcomarcas que se corresponden casi con cada uno de los numerosos valles que forman el Bierzo.

Dos espacios geográficos claramente diferenciados: Hoya y Montaña

Cualquier libro en el que se traten aspectos relacionados con el relieve berciano necesariamente ha de hacer referencia a dos espacios: montaña y hoya. A pesar de las dificultades de establecer unos límites claros, podemos señalar una delimitación marcada claramente por el relieve: sierra de Ancares, sierra de Gistredo, Montes de León, estribaciones de los montes Aquilianos y estribaciones de la sierra del Caurel (Sierra de los Caballos/Sierra de la Encina de la Lastra). Estas sierras forman claramente uno de los espacios geográficos que hemos mencionado -la Montaña- y, a su vez, circundan al otro - la Hoya-.

También en este caso algunos textos pueden resultar claramente significativos:

- "De este modo queda el Bierzo encerrado por todas partes por una cadena de montañas que forman una especie de anfiteatro, viniendo a parar en una llanura, que es lo que llaman Bierzo Bajo" (Munárriz; tomado de El Bierzo en la obra de dos militares del siglo XVIII: Datolí y Munárriz de José A. Balboa).

- "La idea de montaña y hoya, de espacio elevado y hundido, queda bien expresado en las palabras del P. Flórez, en el s. XVIII, al decirnos que en El Bierzo "no puede entrarse sino es bajando, ni puede salirse sino es subiendo".

"Fosa tectónica, rellenada de materiales modernos y montaña de complicada morfología; paisajes llanos y accidentados; amplias vegas y valles encajados; tierras fértiles y míseras; bosques impenetrables y calveros; espacios atractivos e inhóspitos. El Bierzo constituye una gran unidad geográfica que rebasa el marco conceptual de lo que entendemos por comarca" (V. Cabero.- Geografía de Castilla y León. Ed. Ámbito).

- "Si hay una característica general que imprime personalidad al Bierzo como región natural singular esa es la del continuo cerco montañoso que lo ciñe, y que solo el río Sil interrumpe al sur de Toral de los Vados, comunicando la comarca con Valdeorras a través de la escotadura de La Barosa" (VV.AA..- La provincia de León y sus comarcas).

En el marco de esa primera división (Montaña/Hoya) debemos tener presentes una serie de factores relacionados con la formación del relieve que, aún siendo de una gran complejidad, trataré de simplificar:

Litología (los Materiales)

Diferenciación muy clara entre las dos zonas mencionadas:

  • HOYA o Fosa Tectónica: Formada fundamentalmente por materiales terciarios o cuaternarios (arcillas, cantos rodados, materiales aluviales), es decir materiales de arrastre y de sedimentación reciente, teniendo en cuenta que estamos hablando de tiempos geológicos.
  • MONTAÑA: Está formada por los materiales más antiguos, generalmente de la era Primaria. Se trata mayoritariamente de cuarcitas y pizarras. Mucho más escaso es el granito (Campo del Agua/Suárbol), o las calizas, aunque en este caso existe toda una mancha que recorre Peñalba, Aquilianos, Ferradillo, Cornatel, Cobas/La Barosa, sierra de Aguiar entre Valdeorras y el valle del Selmo.

Historia Geológica/Movimientos Orogénicos

Geológicamente la montaña berciana presenta una clara identidad con el macizo Galaico que se forma a partir de la orogenia Herciniana en la era Primaria. La era secundaria es, en general para toda la Península, un período de de erosión, desgaste y sedimentación. La era Terciaria es un período fundamental en la historia geológica del Bierzo: por una parte, se elevan un conjunto de bloques como consecuencia del movimiento orogénico alpino lo que da lugar a un rejuvenecimiento de las montañas; por otra, la parte central se hunde dando lugar a la FOSA TECTONICA que constituye un espacio geográfico totalmente original en el conjunto de las montañas galaico-leonesas. Este hundimiento dará lugar al final de la era terciaria a la formación de un inmenso lago (teoría de Vidal Box) como consecuencia de procesos glaciares o diluviales. En la era Cuaternaria se rompería ese lago por la hoz de Cobas (escotadura de La Barosa), zona caliza a través de la cual el lago vertería sus aguas hacia el Atlántico, dando lugar a la formación de la cuenca hidrográfica Sil/Miño. Por tanto, el relieve actual es el resultado, por una parte, de la tectónica (elevación/hundimiento) y, por otra, de la erosión diferencial (diferente resistencia de ciertos materiales como cuarcitas y pizarras), pero también existen otros factores que debemos tener en cuenta:

  • La Erosión fluvial:La hidrografía ha desempeñado un papel fundamental en la configuración del relieve berciano. La principal arteria fluvial es el río Sil. Todas las otras corrientes de agua, con las excepciones del Rao (Balouta) y el Ser (Suárbol), son tributarias del río Sil. Estos afluentes han sido los protagonistas principales en la configuración de numerosos valles encajados que constituyen auténticas subcomarcas dentro del Bierzo con una individualización que históricamente la encontramos ya configurada en el período medieval: Ancares, Fornela (cuenca alta del río Cúa), Boeza, Valdueza (Valle del Oza), cuenca baja del Cabrera, Selmo, Valcarce, Burbia... El Sil nace en las estribaciones de la cordillera cantábrica, en Cuetos Altos, a más de 1.600 m de altitud; sigue inicialmente una dirección N/S, posteriormente NE/SW y a partir de Santalla E/W, dando lugar a una cuenca asimétrica. Su régimen fluvial es nivopluvial al igual que el de sus afluentes, debido a la importancia que tienen las precipitaciones en forma de nieve en su cabecera. Es además uno de los ríos de mayor aprovechamiento de España tanto desde el punto de vista hidroeléctrico (distintas presas desde la cabecera hasta que desemboca en el Miño), como agrícola (Canal Alto y Bajo del Bierzo), por no citar los numerosos lavaderos de carbón que durante el siglo pasado y en el momento actual se han situado en sus proximidades o en la de algunos de sus afluentes.
  • El Glaciarismo: La erosión derivada de fenómenos glaciares ha dejado claras huellas en diversas zonas montañosas en forma de acumulación de rocas, restos de morrenas laterales o frontales e incluso en la forma de algunos valles de montaña en los que, en todo caso, a la probable incidencia glaciar inicial ha sucedido la influencia fluvial. Ancares, Fornela, Gistredo y montes Aquilianos son las zonas fundamentales en este sentido.
  • Las actividades humanas: Normalmente cuando se trata de explicar la formación de un relieve determinado se hace especial hincapié en factores relativos a la historia geológica porque han sido, sin ningún género de dudas, los más determinantes. No obstante, no podemos olvidar que desde que el hombre cultiva la tierra ha modificado el relieve en uno u otro sentido. No obstante, nunca se había contado con unos medios como en el momento actual en relación con este aspecto. En el Bierzo podemos señalar dos ejemplos claros de modificación del relieve, aunque con un carácter local: uno histórico como son las explotaciones auríferas de Las Médulas; el otro, más actual, como son las explotaciones de carbón "a cielo abierto".
  • Finalmente existen otros factores que en el Bierzo son de menor importancia como pueden ser la erosión eólica o la erosión química

Subunidades de relieve

Resultado del proceso que acabamos de describir a grandes rasgos, es el relieve actual del Bierzo que, partiendo de esas dos grandes unidades morfoestructurales ya analizadas (Montaña/Hoya), presenta las siguientes subunidades:

EN LA MONTAÑA:

  • Sierra de Ancares: Es una estribación de la Cordillera Cantábrica con altitudes que superan los 1.800 m.(Peñarrubia -1.821-, Mostellar-(1.924-, Cuiña -1.977- Miravalles -1.969-, Teso Mular -1.883-, Gubia de Portillón -1.934-...etc. Constituye el límite norte y noroeste de El Bierzo. Un 90% de sus materiales son areniscas, pizarras y cuarcitas; el granito lo encontramos en Porcarizas, Campo del Agua o Suárbol, mientras que caliza y mármol aparece en una faja muy delgada entre Villar de Acero y Tejeira. En el fondo de los valles los materiales son cuaternarios. Tiene importancia el modelado glaciar (algún pequeño lago de circo, morrenas...) y son sumamente importantes los valles fluviales: Fornela, Ancares, Burbia, Tejeira-Porcarizas y afluentes del Valcarce en su vertiente norte.
  • Sierra de Gistredo/Macizo del Catoute: Son dos alineaciones montañosas paralelas que delimitan El Bierzo por el norte y el Noreste con altitudes superiores a los 2.000 m. Alineación sur: Fana Rubia -2.003-, Catoute -2.117-, Ceruella -2.115-; alineación norte: Lago -2.103-, Valdeiglesia -2.141-, Nevadín -2.082-, Monteviejo -2.013-, Tambarón -2.102-...Importantes restos de glaciarismo (valles de artesa, lagos, morrenas...), modificados en muchas ocasiones por la red fluvial. La red fluvial se subdivide en dos vertientes: la norte (Valseco, Salentinos, Primout-Pardamaza y Velasco-Valdegaden) hacia el Sil y la sur (Noceda, Quintana, Urdiales, Argollada y Susano) hacia el Boeza.
  • Montes de León: Delimitan El Bierzo por el Este y, por tanto, separan junto con la sierra de Gistredo/Catoute, la depresión del Duero de la cuenca intramontañosa que es el Bierzo. Presentan varios sectores: un sector norte que va desde la sierra de Gistredo hasta Brañuelas (Vidulina. 1.307 m.); el sector central que incluye los puertos de Manzanal y Foncebadón y el sector sur hasta los Montes Aquilianos con altitudes superiores a los 1.800 m.: Aquiana -1.850-, Silla de la Yegua -2.135-, Becerril -1.876-... Los principales valles fluviales son los del Boeza y sus afluentes, el Tremor, el Noceda, el Meruelo, el Oza, y en la vertiente sur de los montes Aquilianos algunos arroyos que desembocan en el río Cabrera.
  • Finalmente, la Sierra del Caurel, límite oeste de El Bierzo, separándolo de otra fosa tectónica (Valdeorras). Se subdivide en Sierra de los Caballos en el centro y la Sierra de la Encina de la Lastra en el Sur. Altitudes en torno a los 1.500 m: Capeloso -1.595-, Peña del Seo -1.578-. Como principales cauces fluviales dando lugar a sus respectivos valles, el Selmo que nace en la provincia de Lugo, en Visuña, y el Valcarce que nace en el monte Cebreiro y recibe por su derecha al Barjas y por la izquierda al Balboa.

LA HOYA BERCIANA

Constituye el conjunto más original en el conjunto de las montañas galaico-leonesas; configurada por espacios con altitudes inferiores a los 700 m., descendiendo por debajo de los 500 m. en su parte más meridional. Sus materiales son terciarios y cuaternarios y se subdivide en dos grandes cuencas:

  • La de Ponferrada (recorrida por el río Sil).
  • La de Bembibre (recorrida por el río Boeza).

La división entre ambas cuencas viene dada por el domo cristalino y metamórfico de la Virgen de la Peña; secundariamente existen otras cuencas de menor superficie y que por su altitud deben ser consideradas cuencas medias-altas; es el caso de la cuenca de Vega de Espinareda/Fabero y, en menor medida, la Cuenca de Carucedo.

El clima berciano: Una encrucijada climática

Para explicar las condiciones climáticas de un espacio geográfico determinado (en nuestro caso el Bierzo), hay que tener presentes una serie de factores de carácter geográfico como son la latitud, la altitud, la situación geográfica en el marco de la P. Ibérica, la orientación y situación de las diversas zonas o subcomarcas...etc. y además hay que utilizar una serie de elementos que son propiamente climáticos, fundamentalmente, temperaturas, precipitaciones, vientos y presión atmosférica. 

A nivel peninsular, existen dos grandes dominios climáticos: el mediterráneo que ocupa gran parte de la península, degradándose con caracteres de continentalidad desde la costa hacia el interior y el oceánico o atlántico que ocupa una estrecha franja en el norte y noroeste peninsular. 

Por su situación geográfica, el Bierzo es claramente una zona de transición entre ambos dominios climáticos participando de las características propias de uno y otro a lo que hay que añadir necesariamente las diferencias derivadas de la existencia de las dos grandes unidades del relieve a las que hemos hecho mención: montaña y hoya. 

En la MONTAÑA existen unas características comunes dentro de la variedad: precipitaciones por encima de los 900 mm. anuales, superándose los 1.300 mm. en las zonas más montañosas del oeste, con abundantes días de nieve. Las precipitaciones son mayores en el oeste que en el este por la dirección dominante de los vientos (del Oeste/Noroeste). La temperatura media anual es baja: en torno o inferior a los 10 º C, con grandes oscilaciones térmicas diarias y estacionales. En este sentido, mientras que las precipitaciones nos sitúan en valores propios del clima atlántico, las temperaturas son claramente diferentes, siendo el factor determinante en ambos casos la altitud y en menor medida, la orientación.

En el caso de la HOYA, nos encontramos con unas temperaturas medias anuales entre los 12 y 13 º C, pero con una oscilación térmica que supera los 16 º C, lo que confiere a esta zona una relativa continentalidad, climáticamente hablando. En este sentido se acusan unas características propias del clima mediterráneo de interior, pero con mínimas más altas. Las precipitaciones son más abundantes que en la llamada España seca, superando los 600 mm. anuales y también con claras diferencias de unas zonas a otras (por ejemplo Villafranca/Ponferrada), siendo las precipitaciones en forma de nieve muy escasas.  

Por estas particularidades se habla también del micro-clima berciano, término que hace referencia sobre todo a  las características climáticas de la hoya, siendo susceptible en este caso de ser calificado como un clima semihúmedo con unas temperaturas medias más benignas que las del clima mediterráneo fuertemente continentalizado de la Meseta, pero todo ello no debe hacer que ignoremos las diferencias climáticas existentes dentro del Bierzo.

Datos climáticos

Unos paisajes vegetales resultado de la configuración del relieve y de las condiciones climáticas

La vegetación natural depende fundamentalmente de tres factores: las condiciones climáticas, los diversos tipos de suelo y la actividad humana. El primer aspecto acabamos de analizarlo y no debe resultarnos extraño que en el Bierzo existan especies vegetales propias del clima oceánico y del clima mediterráneo; en cuanto al segundo, sin ánimo de entrar en una clasificación que sería enormemente compleja, cabe diferenciar de nuevo el espacio montañoso del de la hoya. En el primer caso se trata de unos suelos pardo-oscuros con mezcla de elementos rocosos muy finos. Las laderas montañosas, por razones obvias, presentan suelos muy poco profundos con continuos afloramientos rocosos de pizarras o cuarcitas. En el fondo de los valles los suelos  son mucho más profundos y fértiles como resultado del proceso acumulativo de sedimentación. 

En la hoya abundan los suelos profundos y fértiles con limos  y arcilla sobre elementos arenosos y cantos rodados, muy aptos para la producción agrícola. 

Finalmente, las actividades humanas nos sitúan ante una comarca de ocupación secular donde la economía ha girado tradicionalmente en torno a las actividades agropecuarias y donde el aprovechamiento del espacio no cultivado ha sido hasta períodos recientes un elemento importante de las distintas economías domésticas ( sobre todo en la zona de montaña), lo que es un factor a tener en cuenta para comprender otra de las características importantes de la vegetación natural berciana: el principal componente de ésta es el MATORRAL, bien como consecuencia de la degradación del bosque o como formación vegetal originaria. Por contra, la VEGETACIÓN ARBÓREA, presente sobre todo en la zona de montaña, es fragmentaria y discontinua. 

Vegetación arbórea 

  • Especies atlánticas
    1. Robledal (2 variedades).  
    2. Quejigo.
    3. El Hayedo (suelos calcáreos)  
    4. El Castaño.  
  • Especies de influencia mediterránea
    1. Encina (en monte bajo y algunos ejemplares aislados).
    2. Alcornoque (Zufreiro). Suelos Silíceos.
  • Coníferas. Son fundamentalmente especies de repoblación
    1. Pino Rodeno  
    2. Pino Silvestre
  • Vegetación de Ribera (ripicola)
    1. Alisos (Humeros)
    2. Sauces
    3. Fresnos  
    4. Chopos (Hombre)

Matorral 

  • Influencia Oceánica
    1. Brezos (Urces).
    2. Tojos.
    3. Escobas y Piornos.
  •  Influencia Mediterránea
    1. Jaras.
    2. Madroño.
    3. Romero.
    4. Tomillo.

En altitud a partir de 1.500 metros aparecen praderas naturales (Brañas, Campas, Puertos) que se han aprovechado para la ganadería de forma tradicional.  

También se podría  hablar de una distribución zonal de la vegetación berciana, entre el BIERZO ALTO (Más de 1.000 m.), el BIERZO MEDIO (700-1.000 m-) y El BIERZO BAJO (Menos de 700 m.)